2/10/17

Otros Mundos. El Mundo de Ramón Márquez.

     Este mes os traigo un nuevo mundo. Se trata del mundo de Ramón Márquez y su Novelesco. Es un blog ya indispensable para mí, lleno de letras que te harán soñar y viajar. Además su diseño extremadamente cuidado hace que el blog te entre por los ojos. Pero bueno, mejor os dejo con el protagonista.

20/2/17

Secretos. 1ª parte.



                Relato escrito a dúo con Edgar K. Yera. 

                El agua casi fría me corría por el cuerpo, mientras me acordaba de que a ella le gustaba hirviendo. Nunca nos pudimos duchar juntos. Ese juego no era para nosotros.

                Mientras me vestía, imágenes de nuestra vida me llegaban a la cabeza sin poder ni querer evitarlo. Los días casi sin vernos por los trabajos, los fines de semana de viajes, horas de carretera y noches de hotel, tardes de domingo bajo las sábanas, peleas a gritos, y dulces reconciliaciones.

2/6/16

Mi primera presentación, chispas

    Llegó el momento. Carreras de última hora, preparación de cajas, libros contados, nervios en la boca del estómago, bolígrafos con tinta, mensajes de última hora, suerte a mansalva y camino a mi primera presentación.

     Como era normal, los nervios se contagian, mis hijas también nerviosas no paran de gritar en el coche y su lengua no les para. Yo intento centrarme en lo que está por llegar sin mucho éxito, así que conduzco hasta el colegio San Indalecio de La Cañada, donde tengo mi primera presentación.

31/5/16

La misma moneda



                Una música de fondo, un baile a media luz, una copa medio vacía en la mesa. El vestido flotaba al ritmo de las notas que marcaba el tiempo. Una media sonrisa y otro trocito de esa maravillosa carne cocinada vuelta y vuelta, como a ella le gustaba.

                En el sofá, alguien la miraba con los ojos desorbitados, maniatado y desangrándose. Ella se acercó a su oído, sabedora de que no podría moverse aunque quisiera.

30/5/16

Levantar la voz



                Vivimos en un mundo en el que nos gusta prohibir, nos comparamos, envidiamos, e intentamos buscar lo que nos diferencie de los demás, pero siendo de la media.

                En este mundo se prohíbe que las mujeres tengan la palabra, ellas son inferiores al resto, es decir a los hombres. En muchos países aún sigue siendo así, y en otros, la mujer no llega a puestos directivos, sus salarios son más bajos, y ser ama de casa es un estigma. La mujer tiene que trabajar para sentirse realizada. Nos lo han estado diciendo tanto, que ahora nos avergüenza quedarnos en casa para cuidar de nuestros hijos.

                En este mundo se prohíben los matrimonios entre homosexuales, y no digamos el hecho de que puedan tener hijos. El resto del mundo tiene todo el derecho a opinar sobre su vida. Pero es normal que una niña de dieciséis años se quede embarazada, ella es la que decide poder tener hijos o no, está en su derecho. O una familia sin recursos que no podrán darle a ese hijo todo lo que necesita. Porque ellos sí tienen el derecho de poder elegir.

                En este mundo a la gente se le prohíbe tener sus propias creencias. Se les mata incluso por ver un partido de fútbol.

                En este mundo nos indigna ver cómo ayudan a otros y a nosotros no. No nos paramos a pensar en la situación de esas personas. Simplemente nos enfadamos porque son diferentes a nosotros y buscamos en esa excusa el porqué de nuestro malestar.

                En este mundo, nos da igual cómo le vaya al resto, si a mí me va bien. Hemos aprendido a usar la picaresca y se defrauda de todas las maneras posibles.

                En este país la justicia no defiende como debería. La justicia es lenta, arbitraria e insuficiente.

                En este país se ha perdido el respeto por las fuerzas del orden. Se insulta, se escupe a la cara e incluso se le pega a un policía que está haciendo su trabajo y aguanta hasta decir basta. Un policía que cuando tú seas el agredido te va a defender. Un policía que también tiene familia y bocas que alimentar.

                En este país la gente tiene el derecho de usar casas ajenas, sin que nadie venga a echarlos. Nos podemos comprar nuestras casas con un dinero que ganamos a fuerza de trabajar, para que otros vengan a ocuparlas. Se les da voz a quien no debería tenerla. Como ya he dicho, la justicia es lenta.

                En este país cualquiera puede ser político. Da igual que seas un ignorante, que te lleves todo el dinero que puedas, que seas irrespetuoso y maleducado. Ya has llegado al poder y todo eso se te perdona.

                Es difícil ver toda la clase de injusticias que nos rodean y mantenerse con la boca cerrada. Es difícil dejar al margen todo esto sin levantar la voz de vez en cuando. Y sin embargo tenemos a media población idiotizada con programas de televisión que nos potencian el cuerpo antes que la mente. Que nos enseñan a criticar al prójimo, antes que entenderlo.

                Porque parece ser que es bueno tener al pueblo idiotizado, en la Edad Media se les prohibía que aprendieran a leer, ahora nos dejan leer, pero no pensar.


26/5/16

Historia de un principio sin final



                Esta es la historia de un principio sin final. Es la historia del momento justo, de la edad determinada, de la unión, de un beso.

                Esta es la historia de un pasodoble, de manos entrelazadas, de una mano en la cintura. Es la historia de una botella de fino, de cogerse la mano a escondidas en la parte de atrás de un coche. Es la historia de unos ojos azules que la atraparon como nunca pensó que ese color lo haría.

25/5/16

Novios



            El otro día acosté a mis hijas a las nueve, como todas las noches. Su padre aún no había llegado del trabajo, y ese día le quedaba bastante para llegar. 

            Así que llegué a mi sofá y me sumergí en ese maravilloso mundo del silencio. No encendí la tele, puse el teléfono en silencio, cogí mi revista de crucigramas, y me deleité en el maravilloso mundo de sofá, manta y silencio, mucho silencio.

            A los dos minutos de estar allí tumbada, oí a mis peques hablar entre ellas. Como no había ningún ruido intermedio, las escuchaba perfectamente. Así que puse mi sentido madre en alerta cotilla y me dispuse a escuchar.

            Mi hija pequeña y mi mayor no se parecen mucho. La pequeña es una princesita de cuento de hadas que siempre quiere ir de rosa. La mayor caza bichos y le da exactamente igual la ropa que le ponga. 
Pues ahí estaban las dos de charla, con sus 3 y 5 años respectivamente. La pequeña le estaba hablando a la mayor de un niño de su clase.

            — Pues M. es ¡taaaaaaan guapo! — Le decía la pequeña con un tonito especial.

            — ¿Si? Pues le voy a decir que estás enamorada.

            — Siiiiii ¡Es taaaaan guapo! Me voy a casar con él.

            Yo sentada en el sofá no podía parar de reír de la conversación de mis dos hijas, pensando que nadie las escuchaba.

            — ¿Tú con quien te vas a casar? — Le pregunta la peque a la grande.

            — Con P. — Contestó la mayor.

            A mí me sorprendió, porque la mayor siempre me cuenta sus cosas del cole y sus amigos, y me habla de que si una tiene novio, el otro tiene tres novias. Y ella me dice que nunca se va a casar, que va a vivir siempre con nosotros. A lo que yo le respondo que ella puede hacer lo que quiera.

            En mi casa nunca se les ha preguntado quien es su novio, ni si le gusta fulanito o menganito. No somos de fomentar esas actitudes. Ya tendrán tiempo de pensar en eso, ahora es momento de jugar, jugar y jugar.

            Y sin embargo, da igual lo que hagas, que la influencia del colegio y de los demás niños es mucho mayor. Sentada en el sofá me reía, y me maravillaba que siendo tan pequeñas pudieran tener unas conversaciones que a mi modo de parecer, son de niños más grandes.

            Las dos se durmieron entre risitas cómplices y pensamientos de los niños guapos de sus clases. Yo me quedé pensando en lo mucho que cambian las cosas y que diferentes son unos niños de otros. Tendemos a comparar a cuando nosotros teníamos sus edades, y es verdad que a mí me preguntaban si tenía novio y quien era. ¿Será por eso por lo que yo no le pregunto?

            ¿Y a vosotros, os preguntaban por vuestros novios? ¿Les preguntáis a vuestros hijos?